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La Transición

Curiosidad

 

Fragmento, del discurso de Juan Carlos I, como Jefe de Estado, en el cual, alaba la labor que realizó Franco durante la Dictadura, y es el Punto "MAS APLAUDIDO" de todo su discurso.

Juan Carlos I

<b><u>Juan Carlos I</u></b>

       El 20 de Noviembre de hace 30 años Francisco Franco murió en la cama y una semana después, Don Juan Carlos fue proclamado Rey de España. Telecinco inicia una serie de reportajes sobre aquellos vitales acontecimientos y el papel que el monarca desempeñó en el inicio de nuestra democracia. Después vendrán el Rey como Jefe de Estado, el Rey padre, el Rey esposo, el Rey hijo, el Rey deportista o el Rey popular.

     "Hoy comienza una nueva etapa de la historia de España". Éstas fueron las primeras palabras de Don Juan Carlos de Borbón, Rey de España, tras su coronación. Sólo habían pasado dos días de la muerte del dictador Franco y aquí comienza, al ritmo de ‘Libertad, sin ira’ del grupo Jarcha, la transición española.

     El Rey se convierte en el principal artífice de la democratización del país y España se lanza a las urnas. La reforma política, las elecciones municipales y legislativas...en el corto periodo de tres años, por fin, las dos Españas habían llegado a un acuerdo en la Constitución del 78.

     Pero la normalidad total no se alcanza. ETA, su brazo político, revienta un acto del Rey en su primera visita a Euskadi. La gran asignatura pendiente de la democracia era la descentralización territorial que no todos los militares estaban dispuestos a aceptar… El 23 de febrero de 1981 Tejero irrumpe en el Congreso de los Diputados acompañado por los fantasmas de la dictadura.

     El Rey desempeñó un papel fundamental en abortar aquel intento de golpe de Estado y en que España siguiera avanzando en su desarrollo autonómico.

     En 1982 se produce, 43 años después, la vuelta de la izquierda al poder. Las secuelas de la guerra civil han sido superadas.

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                        Fuente: Informativos Telecinco, 15/11/05

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La UCD y el Proceso Democrático

<u><b>La UCD y el Proceso Democrático</u>

Resultados electorales de 1979 

La aprobación de la Constitución fue un importante avance en el proceso de democratización, pero era necesario desarrollarla y aplicar una política que acabara con las instituciones y prácticas autoritarias que pervivían. Por otro lado, UCD empezaba a mostrar signos de agotamiento.

LAS ELECCIONES DE 1979

     Adolfo Suárez convocó elecciones generales para el 1 de marzo de 1979 y elecciones municipales para el 1 de abril. La oposición democrática reclamaba su celebración, ya que los ayuntamientos y diputaciones continuaban en manos de las autoridades franquistas.

     Las elecciones legislativas arrojaron unos resultados similares a los del 15 de junio de 1977. No supusieron el reforzamiento de UCD ni tampoco el triunfo socialista.

     En las elecciones municipales, UCD obtuvo el mayor número de concejales, pero el PSOE consiguió gran presencia en los núcleo urbanos. Un pacto con el PCE y con los nacionalistas hizo que los socialistas gobernaran en la mayoría de las grandes y medianas ciudades.

EL DETERIORO POLÍTICO

     El consejo que había impregnado la vida política en los últimos dos años se estaba diluyendo. La acción política se guiaba cada vez más por la dinámica gobierno-oposición y Adolfo Suárez, sin mayoría absoluta, empezaba a tener problemas para sacar adelante sus propuestas. Además, la convivencia entre las distintas tendencias de la UCD era dificil.

     El mayor triunfo político del ejecutivo en esta etapa fue la aprobación consensuada de los Estatutos de Autonomía de Cataluña y el País Vasco. Fueron negociados con los parlamentarios de los grupos nacionalistas, votados por las Cortes y refrandados en sus respectivos territorios el 25 de octubre de 1979. Pero la desición del gobierno de encauzar el proceso de desarrollo autonómico del resto de las Comunidades -salvo Galicia- por una vía más lenta le acarreó fuertes problemas.

     La política educativa también causó complicaciones. Un proyecto de Ley de Autonomía Universitaria no prosperó y la Ley de Centros Docentes no Universitarios fue recurrida por la oposición -con éxito- ante el Tribunal COnstitucional.

     Las elecciones a los Parlamentos autónomos de Cataluña y País Vasco significaron un revés más para el gobierno de Suárez.

     Estas circunstancias aumentaron las tensiones entre las distintas tendencias políticas integradas en UCD. Tambien crecieron las críticas al presidente Adolfo Suárez, que se encontró cada vez más aislado y carente de la capacidad de reacción que hasta entonces había demostrado.

     En mayo de 1980, el PSOE promovió una moción de censura contra Suárez, que dimitió como presidente del gobierno y renunció a la dirección de UCD el 29 de enero de 1981.

EL MANDATO DE CALVO SOTELO

     Para suceder a Suárez, en la presidencia del gobierno fue designado Leopldo Calvo Sotelo. Cuando se desarrollaba en el Congreso la votación de investidura de este último como presidente del gobierno, se produjo la reacción más grave contra el proceso democrático: el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.

     El teniente coronel Antonio Tejero, junto a un grupo de guardias civiles y algunas unidades militares, irrumpió en el congreso, y el capitan general de Valencia, Milans del Bosh, sacó los tanques a la calle. Era el inicio de un golpe de Estado que tardaría horas en desactivarse. La aparición del rey en televisión, desautorizando a los rebeldes y exigiendo su rendición, fue decisiva al apostar en favor de las libertades. Los responsables del golpe fueron detenidos, juzgados y condenados a prisión.

     La intentona militar puso de relieve la fragilidad del sistema democrático. El monarca convocó al día siguiente a los líderes parlamentarios para reafirmar la lealtad de todos con las instituciones. El 25 era investido Calvo Sotelo como presidente del gobierno y el 27 se celebraban en toda España manifestaciones multitudinarias en defensa de la democracia. Calvo Sotelo inició una política de consenso con el PSOE.

  • El gobierno delimitó al máximo el número de responsables en el golpe de Estado (32 militares y un civil), pero recurrió -con éxito- ante el Tribunal Supremo las bajas sentencias dictadas contra los golpistas por un tribunal militar.
  • El 22 de junio de 1981 se aprobó la Ley de Divorcio y el 30 de junio de 1982, la LOAPA, una ley pactada con el PSOE que pretendía imitar las competencias de las autonomías. Los nacionalistas las recurrieron ante el Tribunal Constitucional y, en parte, fue rectificada.

     En cuanto a la política exterior, el gobierno no obtuvo el apoyo socialista respecto a la entrada de España en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). el 29 de octubre de 1981, con los votos en contra de las fuerzas de la izquierda, el Congreso autorizaba a la tramitación para la adhesión de España a la OTAN.

     Calvo Sotelo disolvió las COrtes y convocó elecciones para el 28 de octubre de 1982. El PSOE logró un triunfo espectacular, y consiguó la mayoría absoluta, poniendo fin a la etapa centrista. Alianza Popular se situó en segundo lugar, pero muy lejos . Los nacionalistas se mantuvieron y el PCE sufrió un gran descalabro.

La Transición

<u><b>La Transición</b></u>

Campaña Institucional para el referéndum del 15 de Diciembre de 1976 

La transición se inició en noviembre de 1975, con la proclamación de Juan Carlos I como rey, y concluyó -en su dimensión institucional- con la aprobación de la Constitución en diciembre de 1978

     RESTAURACIÓN DE LA MONARQUÍA

      Franco murió el 20 de noviembre de 1975. En ese momento las alternativas que se presentaban eran de las de un más que dificil inmovilismo, la de un reformismo ue fuera progresivamente acercándose a las formas democráticas de los países occidentales o la de una ruptura frontal con todo lo que había significado el franquismo.

     Según lo previsto por la Ley de Suseción, el 22 de noviembre Juan Carlos I asumió a título de rey la jefatura del Estado. Desde el momento de su subida al trono, el monarca mostró su voluntad de instaurar un sistema democrático en España.

     Sin embargo, el cambio político encontró numerosas dificultades. En primer lugar, el rey no pudo elegir el gobierno que deseaba, sino que debió aceptar el último gobierno franquista presidido por Arias Navarro. A pesar de que se incorporaron ministros reformistas como José María Areilza y Manuel Fraga, el gobierno de Arias no supo aplicar las reformas y el rey forzó al presidente a dimitir en julio de 1976

     Entonces el rey designó presidente del gobierno a Adolfo Suárez. El nombramiento levantó mucha desconfianza entre los sectores reformistas y la oposición, que no consideraban a Su´´arez capaz de dar el paso hacia la democracia.

     LA OPOSICIÓN TRAS LA MUERTE DE FRANCO

     La muerte del dictador provocó una gran movilización política y social para reclamar la democratización del país. Se sucedieron las huelgas y los actos de protesta, que fueron duramente reprimidos por las fuerzas de seguridad. La oposición se volvió mucho más activa en la vida pública y se organizó al margen de la legalidad franquista, con el objetivo de conseguir una ruptura política con el régimen e instaurar la democracia.

     EL GOBIERNO REFORMISTA DE ADOLFO SUÁREZ

     El gobierno de Adolfo Suárez evitó la ruptura, pero llevó a cabo una serie de reformas que acabaron con el régimen franquista y abrieron el camino hacia un sistema democrático. El primer paso fue la Ley para la Reforma Política, cuyo redactor principal fue Torcuato Fernández Miranda.

     LEY PARA LA REFORMA POLÍTICA

     El procedimiento para pasar de una dictadura a una democracia había sido objeto de reflexión por parte del rey, cuando era tan solo príncipe, y de Fernández Miranda, su profesor de Derecho Político. Lo que se intentó -y se consiguió- fue ir "de la ley a la ley", tal como defendía el segundo. El propósito era que nadie pudiera sentirse traicionado y que la legalidad fuera modificada desde su interior.

     La Ley para la Reforma Política recogía algunos aspectos fundamentales:

  • Reconocía la soberanía popular
  • Afirmaba la inviolabilidad de los derechos individuales.
  • Creaba unas Cortes Democráticas de caracter bicameral, elegidas por sufragio universal, directo y secreto (excepto hasta un 20% de senadores que el rey quedaba facultado para nombrar). Estas podían modificar las leyes Fundamentales o establecer una nueva legalidad.

     El 18 de noviembre de 1976, las Cortes franquistas aceptaron la reforma. Y el 15 de diciembre el proyecto de Ley para la Reforma Política se convirtió en Ley tras ser ratificada en referéndum por la población española.

     La Reforma implicó, entre otras cuestiones, la legalización de los partidos políticos, incluido el Partido Comunista (PCE), y la convocatoria de elecciones a Cortes constituyentes en junio de 1977

     ELECCIONES A CORTES CONSTITUYENTES

     Las elecciones se celebraron el 15 de junio de 1977. Los resultados configuraron un Parlamento en el que ningún grupo alcanzó la mayoría absoluta.

     Resultó vencedora la Unión de Centro Democrático (UCD), una formación de reciente creación que dirigía Adolfo Suárez; el Partido Socialista (PSOE), liderado por Felipe Gonzáles, se convirtió en el segundo partido con más representaciónparlamentaria y, por tanto, en el primer partido de la oposición. Otros grupos con importante presencia en el Parlamento fueron el Partido Comunista de Santiago Carrillo y Alianza Popular de Manuel Fraga (AP).

     El parlamento aparecía ideológicamente dividido en dos bloques muy equilibrados. El de la derecha superaba ligeramente al de la izquierda.